EL ELEFANTE ENTERO [ O DE VERDADES, ACUERDOS Y DESACUERDOS…
EL ELEFANTE ENTERO / de Paul Ferrini
Del libro El Despertar
Paul Ferrini reside en los Estados Unidos
y es autor de más de 30 libros.
Su libro Amor Sin Condiciones ha sido un best-seller
internacional de los últimos diez años.
Sus libros más recientes son Las leyes del amor y El poder
del amor
"En todos los juicios que yo hago sobre ti, hay un
juicio sobre mí mismo... Y ambos son igualmente ciertos o falsos. Mientras
piense que yo estoy en posesión de la verdad y tú no lo estás, crearé
separación, desigualdad y estableceré las bases para que el sufrimiento se
instale en mi vida. Lo mismo ocurre si pienso que tú posees la verdad y yo no.
La realidad es que ambos poseemos una parte de la verdad y
una parte de ilusión. Los dos miramos al mismo elefante, pero tú ves la cola y
yo veo el tronco. Cuando se mira por separado, la cola y el tronco parecen que
no tienen nada en común. Sólo cuando se ve la totalidad del elefante es cuando
la cola y el tronco, unidos, cobran sentido. No importa cuánto me esfuerce, me
es imposible ver el significado de tu parte. La cola no comprende ni el porqué,
ni la razón del tronco. La única forma en la que admitiré tu experiencia es
aceptarla como cierta, de la misma manera que acepto la mía como tal.
Debo dar la misma credibilidad a tus percepciones que a las
mías. Hasta que no establezcamos esta igualdad, la semilla del conflicto
permanecerá entre nosotros. No es necesario que diga que tú tienes razón y que
yo estoy equivocado. No necesito reemplazar mi verdad por la tuya, o vivir mi
vida según tus premisas. Ni tampoco es preciso que diga que tú estás equivocado
y que insista en que debes vivir tu vida según mis condiciones. Estas
exigencias provienen de la inseguridad y de la falsa creencia de que, para
amarnos los unos a los otros, debemos estar de acuerdo. No es cierto.
Para amarte debo aceptarte tal y como eres. Es lo único que
debo hacer. ¡Pero eso es mucho! Aceptarte a ti tal y como eres, es una proposición
tan profunda, como aceptarme a mí mismo tal y como soy. Es una tarea
formidable, dada mi poca experiencia en este campo.
Permitir que tengas tu experiencia es el principio. Aprendo
a respetar lo que piensas y sientes incluso cuando no me gusta o no estoy de
acuerdo con ello. Incluso aunque me disguste.
En lugar de hacerte responsable del dolor que siento en
relación a ti, aprendo a enfrentarme a mi propio dolor. Mi reacción a tu
experiencia -positiva o negativa- me proporciona información sobre mí mismo.
El compromiso conmigo mismo y contigo es trabajar con mi
propio dolor, no responsabilizarte a ti de él.
Sólo cuando te devuelva el don de tu propia experiencia, sin
imponerte mis propios pensamientos y sentimientos sobre ella, te amaré sin
condiciones.
Cuando acepte tu experiencia tal cual es, sin sentir la
necesidad de cambiarla, te respetaré y te trataré como a un ser espiritual.
Mis pensamientos y sentimientos tienen importancia en sí
mismos, pero no como comentarios o acusaciones a tu experiencia. Al comunicar
lo que pienso o siento sin hacerte responsable de mis y sentimientos, acepto mi
propia experiencia y permito que tú tengas la tuya.
En las relaciones, al igual que en la conciencia, las dos
caras de la moneda deben ser aceptadas como igualmente valiosas. Una persona no
superará el conflicto hasta que la experiencia de ambas haya sido respetada.
La cuestión no es nunca el acuerdo, aunque lo parezca. La
cuestión es: ¿Somos capaces de respetar nuestra experiencia mutuamente?
Cuando sentimos que la otra persona nos acepta tal y como
somos, tenemos la motivación para adaptarnos el uno al otro. Adaptarse es
hacerle al otro un lugar junto a nosotros; es no imponerse ni que se nos
impongan.
Una vez que se llega a la adaptación, ambas partes moran
juntas. El hombre y la mujer, el blanco con el negro, el rico con el pobre, los
judíos con los cristianos. Aceptar nuestras diferencias es honrar la humanidad
que tenemos en común, es bendecir mutua y profundamente la experiencia que
compartimos.
De modo que la cola y el tronco discutirán hasta ponerse
morados y ninguno de los dos ganará la discusión. Ambas experiencias son
igualmente válidas. Al permitir que esto sea posible, el elefante empieza a
cobrar forma. Al aceptar la validez de tu experiencia sin intentar cambiarla,
sin intentar que sea algo más parecida a la mía, mi propia experiencia empezará
a adquirir un mayor significado.
Cuando te contemplo como a un igual y no como a alguien que
precisa ser educado, reformado o determinado, el significado de nuestra
relación se revela por sí mismo. Cuando se le da la bienvenida a cada parte, el
todo empieza a tomar forma y resulta más fácil comprender y apreciar el
significado de las partes.
Un mundo que pretende conseguir un acuerdo, encontrará
conflicto y sectarismo. Un mundo que proporciona un espacio seguro a la
diversidad, encontrará la unidad esencial para convertirse en entero.
Frente a los opuestos tenemos dos opciones: resistirlos o
abrazarlos. Si los resistimos, provocaremos un conflicto entre el yo y el otro.
Si los aceptamos, los integraremos como agentes dinámicos y originaremos una
transformación alquímica en el interior del yo."
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